miércoles, 18 de mayo de 2011

Al amanecer


Después de un buen café, nada mejor que la brisa del mar al amanecer, para despertar los sentidos y si esta no te los despierta, lo hará el agüita sala. El primer contacto suele ser frío, pero poco a poco el cuerpo se adapta.
Y empiezas a recorrer la playa, te encuentras gente paseando o haciendo ejercicios físicos o espirituales o de intercambio ¿...?