viernes, 14 de octubre de 2011

La isla de Erbani - Fuerteventura II -

El primer día en El Cofete
A las seis de la mañana en pie... vestirse, coger el equipo y al coche.
La playa ofrecía una visión magnifica desde lo alto del mirador pero, ya a pie de ella, la realidad fue otra. La amplitud de las olas demostraban la fuerza del mar de fondo existente con una corriente marina acorde con la situación, consecuencia del fuerte viento de días anteriores y la influencia lunar, en fase de llena.
Estas condiciones iban a poner a prueba nuestros equipos y... nuestras piernas, la arena que pisábamos estaba llena de aire, caminar sobre ella se convirtió en un añadido aún más difícil al enterrarse nuestros pies en ella. Y aún así comenzamos la jornada. Nuestro objetivo era pescar desde el cementerio hasta el Roque del Moro y cabría la posibilidad de pasar más allá de aquel punto.

En los primeros lances, los señuelos eran arrastrados por la corriente hacía el norte, convenía que ofrecieran resistencia pues su navegación mejoraba al describir un amplio arco que al completarse, hacía pasar al señuelo por las pozas que íbamos encontrando. Fue en una de ellas donde una pequeña baila entró a un señuelo de Marcus.

Y llegamos al final de la ruta con la marea llena sin más resultados pero, quedaba regresar de nuevo. Ahora sería más duro con la marea batiendo de lo lindo. Al poco que te descuidaras, te podría dar un revolcón por la fuerza con que llegaba la ola al romper.

¡Cansino andar!. La arena que entraba en las sandalias actuaba como una lima sobre la piel de los dedos, produciéndonos pequeñas rozaduras que escocían e incomodaban todavía más nuestro lento regreso. Sin dejar de lanzar señuelos. No nos dejamos vencer por nada del mundo, no queríamos salir derrotados... y lo fuimos.

Nuestra primera jornada de spinning en la isla de Erbani fue un fracaso. Resolvimos volver dos días más tarde, esperábamos que la fuerza bajara como así fue, pero esto si me lo permiten lo narraré más adelante.