jueves, 10 de enero de 2013

Entre calamares y chocos

Es la última noche de mi amigo Iván en esta redonda, hacía mucho tiempo que no compartíamos una agradable y entretenida jornada y decidimos hacer una tarde-noche de calamareo en un espigón conocido.

Elegida la ubicación, que por cierto, es incomodísima y algo peligrosa tanto para llegar como para pescar desde ella, hicimos los primeros intentos para engañar al calamar con pequeñas caballas (estoy escribiendo sobre la pesca a la Boloñesa o Española), en el que al parecer, en esta pequeña parcela se han dado los de mayor tamaño. Debía ser cierto pues a nuestra derecha algún conocido al poco de llegar pillo dos ejemplares de buen ver.

La marea, algo movida y subiendo, no dejó pescar en los días anteriores por un fuerte mar de fondo que teñía las aguas dejándola con poca o nula visibilidad, lo que nos hacía suponer que esta jornada podría ser productiva al estar más calmada pero, no fue así. Solo obtuvimos una captura en esta ubicación y la subida de la marea nos estaba incomodando por momentos además, los bichos dejaron de estar activos. "No mola" comento Iván y cambiamos la ubicación por otra más cómoda y tan productiva como las anteriores.
Fotografía de: Rafael R. con Iván M.
Y así fue que al poco del primer lance a este choco o Sepia le pareció atractiva la caballa.

Poco a poco la cuenta de resultados aumentó. Las boyas se sumergían con rapidez incluso se dio la circunstancia de tener dos bajo la superficie mientras recuperábamos otra captura.
Fotografía de: Rafael R.
Fotografía de: Rafael R.
Fotografía de: Rafael Rivero con Iván M.
Fotografía de: Rafael R.
Las tres de la madrugada, decidimos recoger. Iván tiene que tomar un avión y a mí me espera Florian para una jornada de Spinning antes del amanecer, de esta ya comentaré en otro momento pues tiene su punto curioso.

Un aviso a los navegantes de la zona:
La anécdota de la jornada la protagonizó la Guardia Civil. A la salida del puerto, una patrulla de la Benemérita nos dio el alto y tras pedirnos la documentación y las licencias entre otros detalles, pasaron a comprobar nuestras capturas que en total sumaban nueve piezas entre los dos. El agente, no dudo en informarnos de que, para los cefalópodos y siendo nosotros amateurs, solo podíamos obtener tres kilos por pescador, además nos recuerda que para el pulpo, la veda está cerrada y que solo los fines de semana se podrían intentar su captura. Por otro lado las cañas han de estar sujetas con al menos un cinturón de seguridad, de no ser así, la multa puede ser picona al bolsillo de cualquiera.

Un saludo.