Mí afición a la pesca, generaba con frecuencia fotografías de las capturas o de los sitios donde habíamos estado y mis compañeros enviaban por correo más y más fotos, de modo que, los archivos crecían en volumen y contenido.
Ordenando estos archivos de fotografía, una de esas tardes aciagas, me di cuenta que les faltaba algo, no sabía que, pero intuía que era vital. Cada vez que ingresaba nuevas instantáneas en los archivos, me parecía que las metía en una prisión, condenadas a esconder su belleza y al objeto por el cual fueron creadas, como si fueran el fracaso de un experimento que debiera ser olvidado.

Para darles esa vida y libertad desde un punto de vista diferente, bastaba solo con un poco de imaginación, moldear la ventana desde donde pudieran ser visibles para nosotros pero, ¿como hacerlo?...
Así nació Crónicas de la Orilla, un sitio donde nuestras imágenes, desde la nada pasaron a un espacio nuevo y amplio, donde navegan libremente pero seguro. Todo un mundo nuevo se abrió, lleno de perspectivas, nuevos contactos con personas, qué tienen en común lo mismo que nosotros, el deporte, el senderismo, la pesca, la fotografía...
Ahora, ya no solo tenemos una web y un álbum, ahora tenemos también este espacio, como complemento, espero que lo disfrutes y que participes porque también es tuyo.