miércoles, 3 de octubre de 2012

Lee Jeffries, el blanco y negro de la vida.

Cliq aquí: Banco de Imágenes
Crónicas de la Orilla les presenta una selección de 60 imágenes del fotografo inglés Lee Jeffries.

Los conmovedores retratos en blanco y negro de personas desposeidas, personas sin hogar que, se han quedado solas, desarraigadas de sus familias de aquel mundo que antaño conocieron y que este fotógrafo ha encontrado en las calles y parques de ciudades inglesas y estadounidenses.

Estas fotografías en blanco y negro de rostros duros, tristes y a la vez tiernos, rostros llenos de arrugas, cicatrices sin lugar a dudas de la dura lucha sostenida a lo largo de sus vidas. Mucho se puede leer en esos rostros fotografiados para que esta sociedad insolidaria y frenetica en el mundo actual, aún los ignore o mejor dicho auyente de su conciencia, la historia de cada uno de ellos.

Creo que la mejor banda sonora que puede acompañar a las fotografías de Lee Jeffries es The Boxer, un tema de Simon & Garfunkel. Creo que con este tema sabremos leer mejor las fotografías que de por sí hablan solas.

Con ustedes... "El blanco y negro de la vida" de Lee Jeffries.

Saludos.

NOTA: Ya está solucinado el problema de los enlaces directos al sitio donde se ubica cada selección del Banco de Imágenes.

domingo, 30 de septiembre de 2012

Nací, en una aldea de Asía...

Clik aquí: Banco de imágene

Nací, en una pequeña aldea de Asía... mi aldea, está en un valle, junto a la ribera de un rio, junto a un bosque, entre las montañas, rodeada de paz y silencio solo roto por el canto de los pájaros y la lluvia al caer.

En ella viven muchas familias, en todas hay niños como yo y ancianos como mis abuelos. Mi padre trabaja en el campo cultivando la piña, la tapioca, el arroz o el maíz. Mi madre cuida de nosotros, de mi hermna, mi hermano mayor y de la abuela.

Mi hermano mayor está enfermo, madre dice que es especial, cuando estamos con él, sonríe e intenta hablar. Mi padre se sienta a su lado y le cuenta historias que le hacen soñar, su rostro se ilumina y una gran sonrisa de felicidad le hace vibrar cuando oye las notas que mi padre produce cuando toca la flauta. Si... mi hermano es especial.

Mi abuela es dulce y muy fuerte; mi abuelo siempre está con sus dos búfalos, a veces le tengo que ayudar. Abuelo siempre esta enseñándome como se llama aquel árbol, aquella araña o cualquier cosa que exista alrededor de la aldea. Él me enseño como se hace una cometa o una caña de pescar. Abuelo es muy inteligente.

Voy a la escuela con mi hermana y otros amigos. Mi escuela está algo lejos de la aldea, solo cuando el camino está mal por la lluvia, otros niños mayores nos llevan en canoa y si la escuela está cerrada me escapo a jugar con ellos o a pescar al rio, siempre con el permiso de madre.

Cuando mi padre regresa del campo cansado, todos estamos en el hogar para escuchar (mientras toma el té que madre le ha preparado), como le ha ido el día, él trae las noticias de otros pueblos o de la gran ciudad que un buhonero se encarga de relatar a los hombres en el mismo campo.

Una vez mi padre me llevó con él a la gran ciudad. Recuerdo que la gente parecían como locos, corrían de un lado a otro y muchos hablaban sin parar, no sé a dónde iban y yo me perdía mirándoles. Sus casas no tienen color y olía mal; no tuve miedo pero no comprendí que hacían. Padre me dió unas palmadas y me sonrió mientras me miraba.


Nací en una aldea de Asía... y moriré en ella.

miércoles, 26 de septiembre de 2012

El Mar que no habitamos

Clik aquí: http://cronicasdelaorilla.magix.net/album
El Mar, basta superficie de agua salada indómita, en la cual no podemos vivir, al mismo tiempo que, sin él, sería imposible la vida en la Tierra.  En el Mar comenzó la vida, será donde acabe si el hombre no pone freno a sus desmanes.

Cruzamos los Océanos contaminándolos con petróleo, con ondas de sonar, sumergimos en ellos gigantescas redes y plataformas para extraer su vida y su riqueza, perseguimos a los cetáceos para darles muerte con el fin de obtener quizás, entre otros bienes, un perfume para la señora y por si no fuera poco, somos los promotores del calentamiento terrestre. Esta es la llave que enciende el motor oceánico de los desastres naturales que ya con más asiduidad castigan las costas de muchos países.



Si desaparece la vida en ellos, ¿que será del humano? desaparecerá para siempre hasta que una célula o una bacteria vuelva a crear... ¿que?



Crónicas de la Orilla lanza en la sección temáticos, la 59 edición con 32 fotografías de diferentes autores que han captado los mejores y bellos momentos de la vida marina al mismo tiempo que, la triste realidad de nuestra iteracción en los Océanos.

Saludos.